Impermeabilizaciones

Impermeabilización de fachadas

Evitar la humedad en la zona baja del edificio es fácil de conseguir gracias a la impermeabilización de la fachada. Este tipo de humedad es muy común que aparezca en la fachada de los edificios, e incluso en el interior de las paredes de la vivienda.

Impermeabilizaciones de cubiertas y tejados

Gracias a la impermeabilización efectiva de la fachada de un edificio se llega a controlar la absorción de la humedad y se incrementa la vida útil del edificio.

Ha de tenerse en cuenta que la fachada de todo edificio es uno de los elementos que más sufre los cambios climatológicos, viento, lluvia, sol, granizo, niebla... haciendo que la humedad provocada por la filtración del agua ataque de manera continuada a la fachada.

Puede ocurrir que a pesar de que la fachada se halle impermeabilizada tenga algún tipo de fisura o raja por la que puede penetrar el agua, dando lugar a la aparición de manchas y deterioro no solo en las paredes del exterior sino también en el interior de la vivienda.

La solución a este problema es encontrar el punto exacto por el que entra el agua, repararla con un producto impermeabilizante y sanear la zona de manera adecuada.

También puede suceder que la fachada no presente ningún tipo de fisuras pero si una porosidad elevada, que al no estar impermeabilizada actúa a modo de esponja. En esta ocasión la humedad provocada por la lluvia, nieblas, es absorbida y dirigida al interior del edificio, produciéndose un desprendimiento de la pintura, aparición de moho y manchas de humedad en las paredes de la vivienda.

Para poner solución al problema de humedades se precisa de una impermeabilización íntegra de la fachada, poniendo especial interés en aquellas zonas más sensibles y que más expuestas están a la lluvia.

Entre las principales razones por las que se rehabilita una fachada de todo edificio además de para mejorar su estética, es para conseguir una adecuada impermeabilización, clave para proteger el edificio de la humedad, evitar la aparición de daños obteniendo una mayor seguridad y el deterioro en el interior de la vivienda.

Una buena impermeabilización mejorará de manera notable el confort y habitabilidad del hogar.

Impermeabilizar pared interior para evitar humedades

Los problemas de humedad son muy comunes en cualquier superficie de mortero o de material poroso. Ya sea por motivos de clima, falta de preparación antes de ser pintadas o tipo de sustrato, suele suceder en la gran mayoría de las superficies.

Las humedades en la pared interior de la vivienda generalmente son de 2 tipos:

  • por filtración
  • por capilaridad

Las humedades por filtración habitualmente suceden por el paso del agua o vapor procedente del exterior al interior de la vivienda. Este tipo de humedad suele entra por las paredes de sótanos, si el terreno está húmedo, o por los techos en el de que la impermeabilización de exterior tenga algún tipo de filtración.

Las humedades por capilaridad son aquellas que vienen del terreno y suben por los muros de la planta baja. Sucede en zonas donde el terreno sobre el que construye tiene una gran concentración de agua, y la estructura del edificio acaba absorbiendo el agua.

Se hallan en las plantas bajas, sótanos, bodegas, o cualquier otra zona que se encuentra en contacto con el terreno. Aparecen manchas de humedad las cuales suelen presentar un abombamiento de pintura y hundimiento del revoque.

Este tipo de humedad repele la pintura y a pesar de sanear y pintar vuelve a aparecer con el paso del tiempo.

Es muy importante prevenir la humedad en los muros para ello antes de pintar una pared con el fin de protegerla y decorarla, ha de hacerse una correcta preparación de la superficie aplicando un tratamiento antihumedad, colocando una malla especial en la parte delantera y recubrirla con yeso o mortero. Esta malla va a crear una cámara que va a permitir que el aire circule por detrás de la cámara y eliminar las humedades de las paredes o suelos interiores.

Entre las principales ventajas obtenidas de impermeabilizar destacan:

  • el inmueble aumenta de valor
  • la estructura de la vivienda y de los cimientos se mantiene
  • se crea un ambiente mucho más saludable y de mayor confort
  • los espacios quedan mejor protegidos del calor durante el invierno.

Impermeabilizar paredes exteriores

Aplicar impermeabilizantes en el mucho exterior del inmueble evita que el agua de lluvia se filtre a través de los muros llegando la humedad al interior del edificio. Además permiten que las fachadas permanezcan en buen estado durante mucho más tiempo.

La humedad ocasiona problemas en el mobiliario, oxida los metales y pudre la madera. Por otro lado el moho que aparece es responsable de muchos problemas de salud de las personas que viven en el edificio.

Entre los principales beneficios que se obtienen al impermeabilizar las paredes destacan:

  • los cimientos y estructura se mantienen resistentes
  • ambiente mucho más saludable
  • mayor confort

Tratamientos antihumedad para paredes exteriores

Un buen impermeabilizante de fachadas debe de cumplir 3 condiciones:

  • Impedir la entrada de agua y garantizar la estanqueidad
  • Mantener los colores estables
  • Resistir las inclemencias atmosféricas, frío, calor, lluvia durante muchos años

Dependiendo del tipo de muro paredes de piedra, muro de hormigón o muro de ladrillo, variará el sistema de impermeabilización.

Antes de comenzar a impermeabilizar es preciso limpiar toda la suciedad de la pared, reparar las fisuras y grietas del muro, eliminando los restos de pintura antigua y de moho para que el tratamiento a utilizar funcione al 100%.

Toda pintura impermeable debe de favorecer el paso del vapor de agua del interior de la vivienda hacia el exterior. De este modo se consigue que el muro respire y no aparezcan condensaciones internas.

Impermeabilización de paredes de ladrillo

Los mejores sistemas impermeabilizantes para fachadas y paredes son:

  • En paredes revestidas de cemento: recubrimientos impermeables con base disolvente
  • En paredes de ladrillo visto: selladores incoloros, tipo barniz
  • En muros de piedra: productos hidrofugantes repelentes de agua
  • En muros de fachada sin cal ni yeso: pinturas al silicato
  • En fachadas exteriores en zonas lluviosas: pinturas plásticas impermeables

Si la pared tiene ladrillos deteriorados es conveniente retirarlos y sustituirlos por otros similares antes de comenzar la impermeabilización del muro.

En las fachadas antiguas de ladrillo además de problemas de humedad y filtraciones de agua, las juntas de mortero es otro de los elementos que con más facilidad se deterioran.

Una vez reparados los desperfectos del muro y el soporte esté seco ya puede aplicarse el producto hidrorepelente en la fachada. Estos productos compuestos por silanos y siloxanos forman una emulsión hidrofugante que dejan transpirar al muro ayudando a prevenir las condensaciones del interior de la vivienda.

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