¿Qué es el fibrocemento?

¿Qué es el fibrocemento?

El fibrocemento es un material de construcción empleado para todo tipo de superficies como las cubiertas o techos. Está constituido por un aglomerante, que puede ser cemento o silicato de calcio, reforzado con fibras de tipo orgánico, mineral y/o fibras inorgánicas sintéticas.

Hace años, las fibras de refuerzo empleadas en la elaboración del fibrocemento eran de amianto o asbesto, materiales que se demostraron que tenían efectos cancerígenos. Tras este descubrimiento, se comenzó a utilizar otros métodos de fabricación del fibrocemento reforzado con materiales más seguros y resistentes como la fibra de vidrio.

Este material de construcción se emplea fundamentalmente para el revestimiento, aislamiento e impermeabilización de numerosas estructuras. A pesar de la alarma causada por el empleo de amianto, las nuevas variantes del fibrocemento hacen que este material sea más seguro y pueda continuarse empleando en todo tipo de obras.

El fibrocemento puede adquirirse en placas de diferentes tamaños. Existen diversos proveedores que comercializan este material, empleando para el refuerzo fibras seguras para la salud humana, a diferencia de las empleadas en la uralita.


Ventajas del fibrocemento

Este material ofrece una resistencia muy elevada, siendo capaz de no ser consumido por el fuego y resistir a impactos provocados por eventos adversos o las condiciones climatológicas.

Los paneles de fibrocemento son muy manejables y no dan problemas al cortarlos o perforarlos, por lo que pueden emplearse en la colocación de fachadas ligeras. Su composición nos permite revestir muros de forma liviana.

El fibrocemento nos asegura un adecuado aislamiento e impermeabilización de las estructuras, con todas las ventajas que ello conlleva. Este material ofrece una alta resistencia al agua y a la humedad, además de a las temperaturas extremas.

Su mantenimiento, además, es muy simple y fácil. La ventaja de este material es que no se deforma ni se decolora, pudiéndose mantener en perfectas condiciones durante mucho tiempo.

El acabado estético también es un aspecto esencial a la hora de escoger el fibrocemento como material de construcción. Podemos moldear las placas de fibrocemento, creando fachadas moduladas con juntas vistas o invisibles.


Aplicaciones del fibrocemento

El fibrocemento se puede utilizar para múltiples usos. Se puede usar para cubrir tuberías, bajantes o muros. También puede utilizarse para el revestimiento de fachadas, tejados y cubiertas, para la construcción de piscinas, chimeneas y un largo etcétera. Su bajo coste y su ligereza hacen que sea un material muy empleado, pero como ya hemos dicho, garantizando su seguridad y evitando utilizar fibras de refuerzo con amianto.

Existen empresas especializadas en la instalación de placas de fibrocemento para el revestimiento, aislamiento e impermeabilización de superficies. Para obras de gran envergadura es altamente recomendable el contactar con expertos que sepan cómo trabajar este material de forma adecuada para poder realizar el trabajo con totales garantías.


¿Cómo se colocan las placas de fibrocemento?

Las placas o planchas de fibrocemento se utilizan para cubrir estructuras como fachadas, tejados o paredes, y se presentan en diferentes formatos como planchas lisas, onduladas o con diferentes formas.

Para instalar placas de fibrocemento, el primer paso a dar será el de cubrir adecuadamente las estructuras para formar el revestimiento. Debemos comprobar que esta estructura se encuentra nivelada y que está a plomo, es decir, que esté fija y que no haya posibilidades de que pueda moverse.

Deberemos colocar señales que nos indiquen el principio y el fin del espacio donde irán colocadas las placas. Posteriormente, colocaremos un tarugo de madera fijando los palos con tornillos tirafondo, y los apretaremos con la ayuda de una llave con dado.

Posteriormente, se fijan los pies derechos de todas las esquinas, colocando dos de ellos en los vértices. Si hay ventanas en la estructura, se colocarán los pies derechos con palos horizontales, formando un marco.

Una vez que se coloquen todos los palos comenzaremos a colocar el revestimiento, el cual cubrirá la estructura que hemos creado al principio. Estas tablas se atornillarán a los palos y a la estructura, fijándolas con tornillos tirafondo.

Tras esto, solo nos quedará atornillar las placas de fibrocemento al revestimiento. Tras realizar la fijación, pondremos silicona de poliuretano entre las juntas y una vez seca la estructura, podremos pintarla con pinturas especiales que ayuden a proteger el fibrocemento.

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